lunes 4 de enero de 2010

De Febrero a Diciembre de 2009: México

Tiempo y tiempo sin actualizar... casi un año entero. Motivos:
- Siete meses en un país al otro lado del Atlántico
- La caída del imperio antifacebook
- Falta de tiempo... =)

Largos meses en el otro lado del Atlántico. Muchos buenos momentos. Muchos no tan buenos. Algunos para recordar y otros para olvidar.

Alguien sigue leyendo esto?? ;) Por si interesa: a finales de Enero caerá un artículo sobre Spike Jonze: "Donde viven los revolucionarios...", jejeje...

Un abrazo y feliz 2010!!!

lunes 9 de febrero de 2009

Febrero. Francis Bacon, un plato de cocido y Benjamin Button

Hace tiempo que no cae una buena crónica. Como siempre que pasa esto, hablaré rápido y breve de otras historias:
1. De San Amaro a San Valentín, mes del cocido de Lalín. Para los madrileños, podeis degustar este manjar hasta mediados de mes en el Restaurante Combarro por unos 25 €. Merece la pena. El sábado pudimos comprobarlo, y entre grelos, cachucha, morro y lacón, alguna que otra risa provocada por el Mencía.
2. Exposición de Francis Bacon en el Prado. Impresionante. El que se lo pierda se arrepentirá. "La verdad duele", "La realidad es lo que pinto" (perlas del gran hombre panceta en la entrevista al final de la visita -por cierto, hay dos plantas!!-).
3. El curioso caso de Benjamin Button. Por fin uno de mis ídolos es reconocido. David Fincher, aunque no te lleves ninguna de las 13 nominaciones ya le estás demostrando al cine lo que vales. Menudo peliculón. Superando a Zodiac se sitúa en el nº2 tras El Club de la Lucha (sigue siendo la PRIMERA película del nuevo cine del siglo XX, el que lo dude que hable conmigo) en el Ranking FrikiFincher. Qué mejor manera de empezar febrero que yendo a ver una obra maestra, sí, obra maestra con todas las letras. Haría una crítica, pero no se me da bien hacer ese tipo de cosas. Además, no podría hablar mal de Fincher ni aunque volviese a rodar Alien 3.
Pues eso. Esperamos tener prontito nuevas crónicas musicales. Quizás de Franz Ferdinand en Abril, quizás de Anthony and the Johnsons un poquito más tarde. Mientras tanto, Danny Boyle viene a presentar su indiada a Madrid, Red House siguen tocando todos los jueves y seguimos viéndolos con las mismas ganas, Magic Slim se hace un hueco en la carpeta de música de C:/ y el viernes 20 habrá una despedida de un grupo humilde en la Sala Caravan (hasta pronto, echaremos de menos los conciertos...).

sábado 10 de enero de 2009

El curioso caso de Iván Ferreiro...

28 de Noviembre. Preparados en esa semana para volver a la sala La Riviera a ver un concierto de los de la casa, un concierto íntimo, una sesión entrañable con las canciones que tanto nos gustan y que estamos deseando volver a oír en directo. Pues resulta que cierran La Riviera. Tras el desconcierto (y nunca mejor dicho), nos enteramos de que se aplaza al día 9 de Enero de 2009. Bien. No nos lo perdamos. Coge tu agenda, planifica, borra, corta y pega un nuevo concierto. La Riviera sigue sin abrirse el día 5 de Enero. Algo pasa. Desdesconcierto?. Efectivamente. Nunca lo hubiéramos pensado pero se aplaza definitivamente (o eso pensamos) al día 16 de Enero en el palacio de Vistalegre. Motivos de la tristeza general:
1. El aplazamiento de dos posibles fechas. Dónde estabais durante los días intermedios. Qué pasa con Get-In, que tan bien trabajan y no han previsto un doble desastre de uno de sus mejores artistas??
2. Aceptamos 16 de Enero. Pero no es lo mismo. El palacio es mucho más grande y los conciertos de Iván siempre han sido en familia. Es un hombre cercano, de contacto. No sé si os hebéis dado cuenta que en Vistalegre va a hacer historia por varios motivos:
a/El concierto va a ser de lo mejor que se ha visto hasta la fecha. Seguramente tocará temas de su antiguo Los Piratas, traerá invitados al escenario, hará versiones de grandes como Calamaro o Damien Rice y el público ensordecerá el pabellón con aplausos y gritos. Nadie duda de que lo que se espera son 3 o 4 horas de buena música, y si no lo hace será odiado eternamente.
b/Da un paso más (injusto pero muy cierto) hacia la figura popular de las estrellas no comerciales que se convierten en comerciales. No tienes la culpa Iván, pero sí los que te gestionan los conciertos. Tu público no es como el de Coldplay, no quieren conciertos a lo grande, queremos sesiones pequeñitas y de grandes detalles.
c/Entra en la historia de los grupos que suspenden dos conciertos consecutivos, los Rolling Stones y Los Suaves ven peligrar sus records...
3. Que esto provoque una caída de público seguidor de Ferreiro. Inevitable pero pasará. Las apuestas más arriesgadas hablan de un alejamiento de unos 1500 fanáticos ;D
Solo quiero transmitir que Iván Ferreiro no ha hecho bien lo que tenía que hacer. Es una pena. Es uno de los mejores artistas del momento, y, en general, ha hecho historia en el pop español. Tanto con Los Piratas como con los tres discos en solitario hemos disfrutado muchísimo. Yo no podré ir el día 16 a verte, tendremos que devolver la entrada. Esto no va a provocar que deje de escucharte, pero como muchos más espectadores, esta vez pensamos que eres mentiroso-mentiroso. Vuelve pronto a Madrid. Ah!! Por favor, graba el concierto de Vistalegre para hacer un DVD, que seguro que promete. Y otra cosa, toca "Si tú te vas", "M" y "Can´t take my eyes off you", que en Donosti te vimos tocarlas y lo hacías francamente bien...
Y tranquilo, no te guardamos rencor (solo un poquito).

martes 30 de diciembre de 2008

Yoio & Dan Group (Café Berlín). Red House (Café Central)

En este mes de Diciembre tuvimos la oportunidad de ver dos pedazo de sesiones que han sido, sin duda, de lo mejorcito del año. Sin desmerecer a ninguno de los artistas que nos hicieron disfrutar como enanos, estas dos formaciones fueron la guinda para un 2008 lleno de buena música.
Yoio Cuesta, voz agridulce, increible presencia. Acompañada por Dan a la guitarra, majestuoso y muy muy divertido, no paraba de bromear con el público. Sus solos son solo solos. Son solos de verdad. Se transforma en su mano izquierda y esa mano se transforma en guitarra. El señor Merlo estuvo soberbio, sin bajar la guardia y haciendo lo propio con el ceño (frunce-frunce, escalea y mima). Se oyó decir al terminar que su gira por Latinoamérica le trajo el buen gusto por los puros y el purismo por sus gustos (sin fallar a Miles Davis). Destacable y mucho el momento de My baby don´t care, o Time after Time. Dejaremos aparte el blues de la señora Sillie y su color púrpura...
Red House, cómo no en el Central. Los camareros tan sonrientes como siempre y los fanáticos inserseros del blues de Madrid con tan mala cara como nunca. "Siéntense donde quieran", podría haberse sustituido por "prepárense para alucinar con Paco Simón". Acompañado de Jeff Spinoza, enchilados hasta las cejas y con un ritmo propio de Harlem. Red House son otra historia. Están a otro nivel. El que fuera guitarrista de la banda del Maestro Reverendo en CQC se salió, estuvo en el límite del show durante toda su actuación. Mano lenta segunda parte inconmensurable. Bajó del escenario en un punteo, se fue a la barra a beber sin parar de tocar, e incluso salió fuera del Central a tocar a través de la ventana. Se ganó al bar, a la gente de fuera, a los vecinos, a los camareros y hasta a los vendedores de la lotería del niño que frecuentaban en ese momento la Plaza Santa Ana de Madrid. Un grande grandísimo. Momento muy especial: Rock Me Baby de Otis Reding, da igual cuántas veces escuches esa canción, siempre tiene algo distinto.
Pues a partir de Enero podemos ver a los Red House en un bar muy muy conocido por algunos de nosotros, la Sala Caravan, desde 2009 todos los jueves (en principio) a las 22.00h.
Y nada más, solo decir que ha sido un buen año musical, y que seguimos en la mezcla. Caerán nuevos crónicas e informaciones, empezando por el 9 de Enero de 2009: Iván Ferreiro en La Riviera.
PD.- Coque sigues vivo??. Saludos!

domingo 14 de diciembre de 2008

Información...

Hola a todos. Solo deciros que el blog se actualizará la semana que viene con las siguientes crónicas de dos conciertos espectaculares:

- Yoio & Dan Group. Café Berlín.
- Red House. Café Central.

Siento no haberlas colgado hasta ahora, no he tenido tiempo.
Os anticipo también una crónica sobre el concierto que dará Iván Ferreiro en Enero en Madrid, sí, aquel que nos suspendieron el 28 de Noviembre...

Hasta entonces, que tengáis una última buena semana pre-navideña.
No os perdais el concierto del próximo día 18 de diciembre en la Sala Caravan... de ese no habrá crónica así que no podéis faltar!!!! ;D

domingo 16 de noviembre de 2008

Sigur Rós. Sala La Riviera.

Miércoles 12 de Noviembre. La temperatura era buena. Gente con cara desconocida ofrecía en internet grandes cantidades de dinero por asistir a este concierto. Anónimos lanzando la última carta para poder entrar en una sala llena de magia y sonidos de una isla fría llamada Islandia. Cañas en El Bonano. Intercambio de impresiones previas. Un viaje al día siguiente y lacón a la gallega. Mucha expectación, ilusiones de los que nunca los habíamos visto en directo y algún que otro "preparados para no mover el esqueleto". Preparados para quedarnos pasmados. Llegando a la sala, otros semianónimos a los que sí se les veía la cara pedían a gritos una reventa a 15 minutos de que los Sigur Rós salieran a flashear las palmeras.

Parece ser que el frío sube unas décimas la inspiración. No sabemos lo que cantan. Guardan y miman la imagen de grupo como el que más. Salieron sin prisa y se fueron sin ella. Tocar la guitarra con un arco de contrabajo y tocar el bajo con una baqueta de batería. Antes de ayer leí que la voz de Jónsi es como la de un "gato dulce mendigando". Yo diría que es la voz de un mendigo de la música, un chaval de Reikjavik que ha juntado a Neil Young y a los Radiohead, los ha metido en su baúl de las influencias y ha dado un resultado único. La voz de este gran genio es increible, y verlo en el escenario con el resto de la banda es un espectáculo digno del mayor de los circenses. Destacable y mucho el momento en que tocaron Hoppipolla, un tema que impacta y que hace saltar buenos recuerdos. Apoteósico final de concierto con papeles minimalistas volando por la sala. No les falló ni la indumentaria. Locos pero hipnotizadores. Jóvenes pero viejos que aún son niños.

Cuando escuchas sus canciones te vuelves nórdico. Cuando ves el documental Heima que hicieron en Islandia después de una gira mundial te das cuenta de que la sensibilidad puede venir condicionada por el contexto en el que naces y vives. Dieron unos quince conciertos por toda la isla, y todos gratuitos. Canciones de protesta y de añoranza. Las imágenes en verde, marrón y blanco iceberg y las caras de los niños de un pueblo de 600 habitantes viendo un concierto en el medio de un bosque enorme. Sigur Rós está viviendo una fantasía, porque no hay nadie que haga lo que ellos hacen. Son músicos del pasado que tocan canciones del futuro.

El bajista inconmensurable. Cuenta la leyenda que le llaman "Colmillo Blanco" porque desde niño caza peces con los dientes. El teclado, es el niño tímido del grupo y al parecer junto a la voz el núcleo cerebral de las composiciones. No importa lo que le pongas, si tiene cuerdas o suena un poco es capaz de sacar una melodía desde lo más profundo del alma a lo más radical de los sonidos post-rock. ¿Qué se puede esperar de personas que construyen un xilófono con piedras recogidas de una montaña? Lo que se vió en La Riviera. Arte, buena música.

Hoppipolla. Un temazo. Y el vídeo no tiene desperdicio...
http://www.youtube.com/watch?v=_EyI4p0yjDQ

Sigur Rós. Volenska. Enormes, y con muchos años de vida por delante.
Lo importante no es lo que se dice, sino cómo se dice.

domingo 5 de octubre de 2008

Alejandra Martin Cuarteto. Café Central.

De nuevo el Central. Punto de encuentro. De nuevo mesas compartidas y conversaciones con alemanes. Lugar extraño pero encantador. La plaza Santa Ana gritaba que todavía era de día, que no se acabe la luz, y si no ya la pone el hotel color violeta. El Central puede hacer que vuelvas a fumar, o quitarte el hambre, o destaponarte los oídos.

Alejandra Martín y sus muchachos nos llevaron de la mano. Con un repertorio más que bueno, nos pasearon entre nombres que entusiasman pero encajan. Desde canciones para niños hasta canciones que cantaban ciegos moviendo el cuello este-oeste. Desde la Pampa con amor. Confidencias con las primeras mesas y atenta a los murmullos como queriendo entablar conversación con un público atento y enmudecido ante tanto talento, ante una voz cálida y a ratos desgarradora que por momentos derrochaba miedo del bueno, melancolía del tango.

Un clima no se crea solo. Hay que trabajarlo. Y Alejandra Martín supo crearlo. Versiones desde Stevie Wonder a George Harrison pasando por Disney. Impresionante el Whole lotta love de Led Zeppelin, por un momento parecía que Jimmy Page se había pasado un rato por el Central y había cambiado el Rock´n Roll por los ritmos de jazz. El rock también puede tener lamentos, el jazz también puede tener rabia.

Mariano Díaz fue espectáculo. Confiado y sereno, sabiendo subir y bajar al ritmo de esa voz que nos enamoró. Miradas entre cristales y mucho movimiento mandibular. Reposaba el móvil al extremo del piano como esperando a sonar la alarma que advirtiera que tanto derroche de buena música empezaba a rozar lo prohibido. Victor Merlo auténtico grave en cascada al bajo. Nos hizo mover las rodillas y fruncir el ceño siguiendo el movimiento de sus dedos mágicos. Soberbia improvisación acompañada de buen vino. Luis Ceravolo a la percusión, inmune a las heridas que puede abrir la batería en este tipo de sesiones, firme y, a mí parecer, el más rockero de todos, marcando fiel al compás del chasquido inicial. Grande batería y con mucho humor.

Fin de sesión acompañados de Malena. Volvimos a 1941 con Homero Manzi. Milonga y cerveza. Garbo y el movimiento de tacón mientras dábamos el último mordisco a un concierto que nos dejó con ganas de más, y de más tango. Malena ahora se llama Alejandra Martín. Voz quebrada, voz de sombra.

Tu canción tiene frío del último encuentro.
Tu canción se hace amarga en la sal del recuerdo
Yo no sé si tu voz es la flor de una pena,
solo sé que al rumor de tus tangos, Malena,
te siento más buena, más buena que yo.



lunes 1 de septiembre de 2008

Pedro Iturralde Quartet. Sala Clamores

Miércoles 27 de agosto. La plaza Olavide llena como siempre. La línea 10 de metro desde Nuevos Ministerios abarrotada para variar. Y la sala Clamores preparándose para ser testigo de una magnífica sesión con un maestro, o maestro de los maestros.
Un lujo de sesión. Soy de los que piensa que la música no llega igual a todo el mundo, depende de las circunstancias, lo que vivas en cada momento. Un concierto puede no decirte nada o decirte muchísimo en función del contexto. Da igual que sea García Lorca o una piedra, Pedro Iturralde trastoca el interior de lo que sea, y con solo dos manos, sencillez y mucha experiencia a sus espaldas. Como si de un muchachito se tratase, sale al escenario, se inclina, bromea con sus músicos, saluda al público y coge tus entrañas y las pone a ritmo de 3/4. Suena el rail, entra el bajo y es cuando te das cuenta de que estás a punto de asistir a una sesión privilegiada, porque ante este genio solo caben dos opciones: o te encanta o te encanta. Ritmos que recuerdan a Woody Allen hacen que tu mente repase la época de Nueva Orleans, o que por momentos vuelvas a tu queridiña terra galega con Endofonías venidas desde lonxe.
Y es que este gentleman tuvo canciones que por un motivo u otro me encantaron, me conquistó sin mucho esfuerzo, al minuto dos del primer homenaje de la noche. El concierto empezó con un tributo a Sony Rollins, Kellington, Miles Davis y otros grandes, una pieza magistral, un popurrí que derrochaba jazz del bueno buenísimo por todas partes. Sencillo el líder, simples sus acompañantes. Como un primer plato antes del sorbete, te encandila pero te deja con apetito. Sonidos que recuerdan a colores, un saxo alto que canta lágrimas y mucha nostalgia de los de ayer.
Para mí, el mejor momento fue la versión de Edith Piaf, Himne à l´amour. Creo que esta canción hace un recorrido por todas las etapas de un enamoramiento. Tiene humor, ironía, nerviosismo, situaciones cómicas, ilusión, esperanza, desengaño, alegría, pasión e incluso tristeza. Como en una historia de película hollywoodiense, la canción encaja perfectamente en todos los tramos-escenas hasta el desenlace. Y lo mejor es que en el desenlace cabe el final fliz y el no tan feliz. Si a esto le unimos la improvisación, la espontaneidad firme, nos queda una versión de Piaf inmejorable. Soberbio. Parece que el saxo habla, y si escuchas bien puedes oír la historia. Helenica, una canción que compuso en Grecia, tiene un parón que pone los pelos de punta. El clarinete enciende la sala, y apaga las voces de los más inquietos que por un rato se pasman ante tanto sentimiento. Y de repente, hace un giro hacia Ongi Etorri, o La Nana de Manuel de Falla. ¿A qué le tiene miedo este hombre? Puede con todo, y además lo borda. Sin dejarte tragar, y cuando te has dado cuenta de que tienes que pestañear, se lanza en los bises a tocar el piano. Una composición suya. Toma. Por si fuera poco lo que has visto. El disco Endofonías es una verdadera maravilla, grabado en Santiago, y recorriendo etapas "do camiño" hasta la canción número diez. Negra Sombra. Otra conquista. Otro trozo de tejido cardiaco. Otra poesía al instrumento de viento. Otra genialidad de la casa Iturralde.
Pedro sabio. Pedro catedrático. Pedro músico. Pedro entrañable.

PS.- Me hubiera gustado mucho ir con vosotros el sábado, pero tuve que adelantarme porque de lo contrario me perdería a este genio del jazz...

viernes 22 de agosto de 2008

El Septeto Santiaguero. Sala Clamores

La vieja guardia del sonido cubano rinde pleitesía a estos siete músicos de movimiento interminable. El miércoles pasado, bajo un manto de poesías inconclusas, fotografías a destajo, salchipapas al gratén y camisas de guardabosques pudimos entrar en la sala Clamores para oir y ver música del otro lado del atlántico. Costó entrar, costó situarse, costó pedir la cerveza pero lo conseguimos. Y es que la sala se llena hasta los topes. Con los camareros de un lado a otro pidiendo paso y los dos tipos de asistentes a la sesión: los puristas sentados y los fiesteros de pie haciendo amagos de mover las caderas mientras los santiagueros tiran de letras que me hicieron reir casi más que Los petersellers -que por cierto tocan en Clamores la semana próxima-.

El Septeto Santiaguero comenzó su travesía en 1995, adoptando rápidamente la estructura de este tipo de uniones: guitarra, tres, bongó, claves, maracas, contrabajo y trompeta. Eran años muy duros para la música en Santiago de Cuba y en todo el país. Las dificultades habían dejado bajo mínimos las estructuras comerciales de la música. Aunque en La Habana el auge de las grandes orquestas fue total a lo largo de los noventa, en Santiago la mayoría de las orquestas se quedaron sin trabajo ya que no había dinero para pagar a agrupaciones tan grandes. Los carnavales dejaron de ser lo que eran y perdieron su poder de contratación. La crisis trajo como consecuencia el que muchas orquestas se dividieran y se canalizasen en dúos, tríos, cuartetos, quintetos y septetos hacia el turismo, que asimila perfectamente estos grupos de pequeño formato. En 1997 tocan en el Festival de Folk de Getxo, y desde ese momento levantan el vuelo y aún no han aterrizado.

En todos estos años y con varios discos editados, el Septeto Santiaguero no ha hecho más que madurar y mantenerse firme en su vocación sonera. Dicen que hoy por hoy, es la mejor formación que se puede escuchar en la Casa de la Trova de Santiago de Cuba. Cuando las circunstancias lo permiten, los siete acuden a Cienfuegos para participar en el Festival del Son o se escapan a La Habana, donde siempre son bien recibidos. Allí se celebra en mayo un festival en el que participan numerosos septetos de toda la isla. No es un festival competitivo, sin embargo hay unanimidad en que oficiosamente el Santiaguero es el mejor septeto en activo en Cuba.

Fernando Dewar ejerce de líder indiscutible, llevando los pasos y las letras improvisadas hasta el último recobeco de la ironía y el humor con acento latino. Pásame la plata o Barriga lisa más que originales, sorprendentes. O al menos para mí, poco oyente de este tipo de cosas. Cada minuto que pasa te das cuenta de que cada cual de los siete canta mejor, toca mejor y baila mejor. La voz nasal al principio extraña y al final envuelve, mima. Mi experiencia se reduce a Vieja Trova Santiaguera y el archiconocido Compay Segundo -Buena Vista Social Club, del gran Wim Wenders- , pero haber estado viendo a estos siete magníficos sube los puntos a la salsa en mi top ten de conciertos de los últimos meses.

Otro acierto. Llevan el ritmo en la sangre. Naturaleza salsera. Salsa natural.


Trocito para los curiosos, Buena Vista Social Club. Wim -hay confianza- no dejes de hacer cine... http://www.youtube.com/watch?v=6JEdf7XsV5g

lunes 18 de agosto de 2008

Antonio Vega + Brothers in Band . Bar Náutico. San Vicente do Mar (Pontevedra)

El pasado sábado fuimos al clásico bar Náutico de San Vicente do Mar, un paraje indescriptible, o casi. En el medio y medio de la playa de la Barrosa un bar inesperado que aparece en el camino. Yo había estado allí hace unos cuantos años, pero no con la magia con la que lo vi esta vez. Abre hasta altas horas, y poder ver el amanecer desde allí es todo un privilegio. Salir del bar, bajar dos escaleras y estás con los pies en la arena. Galicia calidade.

Antonio Vega nos puso los pelos de punta, por su música y por su aspecto. Asusta como músico y como hombre delgado que es. Aunque no pudimos verle mucho la cara, alguna que otra vez casi nos mira al resto del mundo. Y digo resto del mundo porque cuando toca sigue teniendo la mística que tenía hace algunos años con su Nacha Pop. No hay más que ver vídeos de antaño para darse cuenta de que Antonio no ha cambiado, lo que ha cambiado es el alrededor. Se hizo eterna la espera hasta El sitio de mi recreo, que emociona más, si cabe, en directo. Esa espera era larga porque, incultos de nosotros, no conocemos mucho el pop español de los 80, que es, probablemente, la mejor época musical que ha parido este país hasta el momento. En los bises, La chica de ayer, que después de ser maltratada todos estos años por cantantes de series de TV y otros especímenes contemporáneos, la noche del sábado recuperó por un ratito su verdadera identidad. Como siempre, se une a los calificativos de otras crónicas, no podía ser menos: grande. Más de uno que yo me sé es un fiel seguidor de este pedazo de artista que es capaz de componer canciones que no mueren en años y años, y que hasta un chaval de cinco años podría tararear. Las buenas canciones se miden por número de generaciones que las cantan. Antonio Vega ha conseguido que sus canciones se las sepa todo el mundo, y que sigan sonando en muchos sitios.

Brothers in Band emuladores. Cerrabas los ojos y Dire Straits tocaban en directo para ti y treinta personas más. Pero no diré mucho de este grupo del que espero que mi amigo Javi -todavía de ruta por Galicia...- haga una crónica mientras esperamos todavía por la de Norman Hogue en el Junco. Esperamos impacientes...

Esperamos poder ir al Náutico más veces. Que el tiempo acompañe...

www.elnautico.org

PD.- Grazas Ana, Vito, Carral, Manuel, Irene. Unha pena non quedar máis tempo... Bicos!

domingo 10 de agosto de 2008

Antonio Serrano & Joshua Edelman Trío. Cafe Central

Lo que en los años 80 era una tienda de cristales se ha convertido en un auténtico motor de notas musicales. Como si fuese una sesión solo para privilegiados, cuando entras en el Central el camarero te ayuda a buscar sitio, mientras te comenta que allí no hay mesas exclusivas, ni sitios reservados, todo el mundo puede sentarse en cualquier sitio. Unido a este encanto "ocupa" está la decoración parisina y el ambiente elegante, además de las buenas cañas y las inquietantes tostas de casi todo. Un lugar, sin duda, para no dejar de ir.

Antonio Serrano nos enseñó ayer la fuerza de sus pulmones. Con un sonido que al principio parece de juguete, poco a poco te va metiendo el ritmo del aire en el cuerpo. Comenzó sus estudios musicales a los siete años. Su padre le inició en este arte, enseñándole las claves para aprender a tocar cualquier instrumento utilizando solo una armónica como instrumento base. Complementa su formación con estudios de piano, violín, percusión, lectura musical, armonía, etc. en los conservatorios de Madrid y Alicante. Destaca muy pronto como armonicista y gana varios concursos internacionales. El punto de inflexión viene dado por la invitación del gran Larry Adler para tocar con él en un concierto organizado por las Naciones Unidas en París, en el que comparte escenario con Lorin Maazel, Salvatore Accardo o Placido Domingo, entre otros. A partir de este momento comienza a colaborar con grandes figuras del jazz nacional e internacional, participa en bandas sonoras de películas y no deja de satisfacer al público con sus actuaciones en directo.

Joshua Edelman, neoyorquino afincado en Madrid, dicen de él que es uno de los pianistas más serios, capaces y versátiles del jazz hecho en España, y además es un gran compositor, arreglista e intérprete en muchos y diversos registros: jazz, latin-jazz, salsa y clásica. Tranquilo y con mucha conexión con Serrano, debajo de la tapa del piano se veían reflejadas sus muecas de complicidad con el líder de la banda.

Tanto Edelman como Serrano nos movieron las entrañas en una sesión injustamente dividida en dos partes. Espectacular el tributo a Charles Mingus. En las canciones de este gran pianista siempre puedes encontrar en el fondo una pizca de chulería rockanrollera, y así lo puso en el piano ayer Edelman. Grande, muy grande el "trompetista invitado" (siempre me pasa lo mismo con algún nombre desconocido), con mofletes a lo Amstrong y gafas a lo Allen puso la nota salvaje a un repertorio que rebosaba nostalgia por todas partes. El batería suave pero marcando -esta frase es de Stephie-. Parecía que no iba a decir nada y dijo muchísimo, pedazo de solo-solísimo que abrió un silencio absoluto en todo el café. El bajista cantando las notas con el bajo, en uno de esos matrimonios dignos de los mejores músicos, o al menos eso dicen.

Hoy es la última sesión de Antonio Serrano con esta banda. Venden el CD que grabaron allí en el Central en el año 99. Última oportunidad. Os dejo como siempre los links.

Jazz + Blues con toques de tango e incluso un poco de salsa. Seguimos en la mezcla.

myspace de Antonio Serrano

web de Joshua Edelman


miércoles 6 de agosto de 2008

Miquel Barceló. Arte como teatro

Ya que no caerá otra crónica conciertera hasta el fin de semana, voy a hablar un poquiño de este tolo todoterreno. Terminé de leer sus cuadernos hace poco. Creo que entender la obra de un pintor empieza por entender su vida, sus ideas, lo que piensa. No es fácil, pero intentar ver un trocito de su mundo es una aventura. No entiendo mucho de pintura, pero ya sabéis que este mallorquín-francés-africano me llama la atención desde que pude ver una exposición suya en el Kubo (San Sebastián).

Miquel Barceló (Felanitx, 1957). Entre la locura y el arte (dramático) mueve su visión entre Mali, París y las islas. Su mundo es complicado. Pintor de este siglo, dicen que está entre los grandes. Si lees el libro "Cuadernos de África" y luego ves las acuarelas que pintó allí de las mujeres que transportaban las verduras o de los niños en el agua no sabes si estás loco tú o te ha vuelto él. El libro tiene partes espectaculares -sobre todo cuando dice lo que piensa- y otras que no se entienden del todo, es decir, es un reflejo auténtico de su persona. Todo entre bocetos y alguna historia simpática de los bares de la zona o de sucesiones de palabras que le llevan siempre a sus pintores idolatrados. Pude ver una selección que hizo con otro gran genio-loco, Mariscal. En una entrevista explican porqué deciden trabajar juntos, y no es que no se entienda, es que no pueden explicarlo, "si es que solo sabemos pintar".

Impactantes las ilustraciones que realizó para una edición especial de la Divina Comedia de Dante. Luego oí que él ni siquiera se leyó ni un párrafo del libro, lo que me parece todavía más sorprendente. Mucha naturaleza y elementos matéricos. Me hubiera gustado ver el espectáculo que realizó con el coreógrafo Josef Nadj. Al parecer, durante una hora, Nadj y Barceló deforman, moldean y se arrojan barro mutuamente hasta acabar convirtiendo el conjunto en una escultura animal por la que desaparecen. El espectáculo carece de música o comentarios de Nadj y Barceló, y tan sólo va acompañado de los sonidos derivados del trabajo con el barro, es decir, respiraciones o ruidos generados por el moldeado de la materia. Como es lógico, esta puesta en escena tiene muchos críticos y otros no tanto. He podido ver algún pedazo y parte del resultado final, y al menos resulta un poco inquietante pensar que cada representación es única. Nos quedamos con las ganas.

Otra historia es su restauración de la catedral de Palma. Impresionante. Espero poder verla desde cerca algún día. Pasó muchos meses encerrado en el taller de Vincenzo Santoriello, en Nápoles, ahormando más de 12.000 kilos de caolín con los puños para dar vida, ritmo y forma a las visiones que recubren como una segunda piel la Capilla del Santísimo de la catedral de Mallorca, levantada en el siglo XV, donde también intervineron Gaudí y Jujol. Y donde rechazaron en los años 70 el diseño de Joan Miró para un rosetón. Un trabajo monumental, al que hay que sumar el mobiliario también diseñado por él. El artista, como un náufrago metódico, sorteó, dice, "inconvenientes técnicos y políticos", descubriendo nuevos secretos de la materia, resolviendo dudas hasta conseguir esa obra que buscaba sin saberlo, estos 300 metros cuadrados de puro Barceló recreando la iconografía evangélica de la Multiplicación de los panes y los peces junto a las Bodas de Caná.

Loco. O lo aparenta.
Pintor. Esto no puede disimularlo.

PD.-Si quereis saber más os puedo pasar catálogos y el libro para el que se atreva a leerlo. Os dejo la web por si quereis ver su obra y biografía, aunque también podéis pasaros por el Reina Sofía, que hay un par de cuadros.

www.miquelbarcelo.info

jueves 31 de julio de 2008

Fred Wesley y Pee Wee Ellis. Patio Central Conde Duque. Veranos de la Villa 08

Músicos hasta la médula, durante casi 3 horas Fred Wesley y Pee Wee Ellis nos hicieron volver a movernos como lo hacían en el programa Soul Train hace unos cuantos años. Los que habían formado parte de la banda de James Brown se reúnen ahora para ofrecer un repertorio-tributo al godfather. Llenos de humor y good feeling, su salida al escenario fue como el que pasea por su casa en pijama, nada de exageraciones: iban a hacer música. La verdad es que hasta llegar al Papa ´s got a brand new bag, las canciones, aunque desconocidas, fueron todo un lujo funkie al más puro estilo Lynn Collins, despacio pero preparando el alboroto. Pass the Peas, fuerte y con un toque africano a cargo de Cheick Lô –la frase de Jose Carlos no tiene desperdicio: “al Cheick este lo que le pasa es que se fuma unos petas como armarios”-. Pocas pero grandiosas intervenciones vocales de Ellis, haciendo cantar a todo el Patio Conde Duque, wait a minute!, be quiet!, party, party, party… Man´s Man´s Man´s world, interesante y demasiado sentimental para mi gusto. James Brown le daba ese toque de rabia que corta la respiración, la llevaba a otra interpretación, al enfado nostálgico, cuidando cada grito como si fuera el más importante de la canción. Por suerte para el público, no fue el afamado rastafari el único que interpretó las versiones legendarias, también otros artistas invitados –cuyos nombres no paro de buscar, a ver si los encuentro- dejaron su marca en el escenario. Creemos que se apellida Rules, así lo llamaba Fred Wesley, el que se dejó la garganta en el micrófono intentando evocar el R&B de otro tiempo. Y por no mencionar su baile deslizando las plantas de los pies sobre todo lo que era plano. Soberbio.
Todavía tengo muchas dudas sin respuesta del concierto de ayer: cómo se puede improvisar con un trombón y no aburrir en absoluto, cómo una banda de tal calidad puede llevar un pianista que pasa desapercibido, cómo se llama el chico que tocaba el saxo alto y que casi nos hace subir al escenario, cómo es posible que la canción final I feel good suene tan increíblemente bien incluso tocada en forma de balada sesentera, cómo se puede tocar durante casi 180 minutos y no morir en el intento, cómo puede ser que dos señores vestidos de colorines nos hagan emocionarnos entre ritmos cortantes y golpes de flap mientras tocan canciones con nombres tan simples como “pásame los guisantes”. Demasiado músicos, demasiado góspel, demasiado funkie. Por favor, que la panza siga siendo solo un extra más al encanto de estos fieras, que sigan sacando de dónde sea las fuerzas y que sigan tocando.

POSDATA.- Felicitaciones a la organización, está todo muy bien pensado.

miércoles 30 de julio de 2008

Crónica del 43 Heineken Jazzaldia (mini-parte II)


Como se puede observar soy bastante inexperto con el funcionamiento del blog... en cuanto pueda trataré de subir mejores fotos y con más calidad... Por el momento un anticipo... (tardan mucho en subir, mi conexión es lentísima!!)...

Hoy: Fred Wesley y Pee Wee Ellis en el Conde Duque (Veranos de la Villa 08), tributo a James Brown... la crónica llegará mañana...

lunes 28 de julio de 2008

Crónica del 43 Heineken Jazzaldia


Qué mejor manera de inaugurar este blog que poniendo una crónica del festival de jazz de Donosti...

Desde la edición del año pasado el listón estaba bastante alto, y nos hemos quedado con ganas de más. Si tuviera que elegir el descubrimiento del año pasado me quedaría con Hadouk Trio, tres músicos franceses de melodías primitivas que mezclan electrónica con sonidos que recuerdan a música tribal y que no dejan indiferente. Elegir a un artista este año resulta más difícil, pero podemos intentarlo… Aunque no estuvimos más que tres días, el itinerario que fuimos marcando nos dejó muy sorprendidos.

Podéis encontrar mucha información de todo esto en la página del 43 Heineken Jazzaldia (http://www.jazzaldia.com/): crónicas de prensa, fotografías, links a los myspace... Esta semana intentaré poner fotografías y vídeos en el blog.

Día 25 Jueves

22.00 horas. Llegando al Escenario verde podíamos oír de fondo al esperado Bobby McFerrin. Lo que parecía un acústico de banda de swing venida de América era una sola persona haciendo sonidos con sus cuerdas vocales. Sentado al borde del escenario como si no le diera importancia a la maravilla que estaba improvisando, el creador del Don´t worry be happy todavía calentaba motores mientras nos hacíamos un hueco entre la playa abarrotada. Los aplausos inundaban la Zurriola después de cada mini-jam vocal. Todavía no entendemos cómo lo hace, pero no puedes dejar de escucharle. Después de la calma vino la avalancha de voces del orfeón donostiarra, dirigidos por el maestro de las rastas, repetían sus cantos. También lo hizo con nosotros, y todos repetíamos sus sonidos: oo, ay, lalala, dubidu y otros imposibles de escribir y describir… Lo mejor estaba por llegar. En un homenaje humorístico-irónico a la ópera nos deleitó con una improvisación cual tenor en el teatro. Soberbio, de lo mejor del festival, y sin un solo instrumento salvo su garganta y su ingenio.

A las 24.00h. nos esperaba The Hot Wok en el Be Bop Bar. Al llegar, el concierto no había empezado, pero los de Vitoria entraron tocando por la puerta como una charanga de fiesta de barrio. Una tuba, un trombón, un saxo y una caja de batería pueden alegrar las calles durante una hora y luego dar la mejor de las sesiones de viento que nos hizo bailar y cantar temas como La sopa está caliente. Ya habíamos visto a alguno de sus componentes con los Ortophunk, y este experimento de feria tiene una calidad charlestoniana digna de mencionar.

Día 26 Viernes

Musica Nuda fue una de las actuaciones que nos será difícil de olvidar. Un grupo con canciones incluidas en el recopilatorio Saint-Germain des-pres café es difícil que decepcione. Petra Magoni y Ferruccio Spinetti dieron un espectáculo acústico con fiereza popera. El humor, la dulzura vocal y la fuerza del contrabajo se mezclan en una actuación fuera de todo protocolo musical. Las versiones de temas de Police, Madonna o los Beatles en clave de cuerda grave suenan tan raras como emocionantes. Al parecer Spinetti tocó en otro tiempo con Mal Waldron, Arto Lindsay y Paolo Fresu, y Magoni tiene una formación musical extraordinaria que pasa por el Instituto Pontficio de Música Sacra de Milán y por el mundo de la danza artística. Sus capacidades para la improvisación van más allá del nu-jazz, tal y como demostraron en la canción de “el dromedario y el camello” de Lucio Battisti. Tremendos. Un diez.

Por la noche, después de un buen bocadillo en Gros, nos acercamos a la playa a ver al francés Benjamin Bioley. Me habían dicho que en alguna ocasión había colaborado con mi queridísimo Yann Tiersen, y por eso no dudamos en ver su concierto. En mi opinión, la decepción de este año. Música que seguro que gana en CD y pierde en el directo. A mi modo de ver, hay gente que necesita llamar la atención, y otros que llenan el escenario sin decir nada. Hay artistas, y los que intentan serlo. Lo siento Bioley, seguramente serás un buen músico y no sería tu noche, pero tendrás que esforzarte más la próxima vez, si es que la hay… Y por favor, no fumes entre canción y canción, que te destrozas la poca voz que te queda…

Afortunados fuimos por esperar la cola de la carpa Heineken a las 22.30h. para poder ver en primera fila a la Mrs. Jazz 2008: Kate McGarry. Espectacular. Si a Magoni le pusimos un diez, a la neoyorkina le ponemos un 12. Fantástico concierto con la pena del ruido del público del fondo (todavía no entendemos por qué habiendo treinta barras en todo el festival la gente va a la de la carpa, ni por qué hay una barra en el mejor lugar de todo el festival…). Talento, frescura, tradición y música contemporánea se pudieron ver en la sábana verde de los cubos de Moneo. Nacida en Hyannis (Massachusetts) en el seno de una familia católica irlandesa, Kate fue empapándose de diversas influencias musicales: desde las canciones de folk celta hasta los Beatles. Siempre resalta lo importante que era para ella ir al pub irlandés local, donde se cantaban baladas. Muy destacable la cercanía con el público, la conexión con su marido, el guitarrista Keith Ganz y la versión final de Bjork. Nuestro premio al mejor batería de esta edición para Ottis Brown, por su suavidad contundente y las peleas entre las escobillas, el charles y el goliath. Al acabar pudimos charlar con ella un rato. Simpática, muy agradable, muy Aretha Franklin, encantadora. Muy grande.

Día 27 Sábado

Tradicional comida en la sociedad Gaztelupe y partida de mus, no puede faltar. A las 19.00 horas nos esperaban en la carpa Stay Blues, grupo de San Sebastián con cuyos miembros he disfrutado en el Altxerri o el Be Bop. Muy buenos como siempre, hacen blues de toda la vida que te hace moverte sin que te des cuenta. Pude hablar con su batería Karlos hace no mucho, antes tocaba con Iván Ferreiro y en los conciertos me parecía un batería con un sentido especial, y efectivamente ahora lo corroboro. Sonidos de armónica y letras muy melancólicas. Cuando se juntan con Nico Wayne desgarran el Altxerri –que por cierto, el francés tocó el miércoles, nos hubiera gustado volver a ver ese espectáculo que revive a Muddy Waters-.

Al anochecer, Kings of Convenience, la nota alternativa –entre otras- del festival. No los conocía y ya estoy buscando sus canciones. Dos guitarras, dos voces, una viola y un bajo. Muy buenos. Tienen algo que llama mucho la atención. Son una mezcla entre Simon & Garfunkel y Belle and Sebastian, con toques a lo Matt Elliot pero con más esperanza en sus canciones que simple tristeza. Te dejan pasmado mientras tocan y también cuando interpretan el sonido de una trompeta con los labios. Divertidos. Les seguiremos la pista desde ahora.

Y después nos llegó el gran fin de fiesta: The Matt Harding Project en el Be Bop. ¿Cómo puede ser que siempre pongan a todo el mundo a bailar? No era la primera vez que los veía, ya son un clásico del Be Bop, pero nunca cansan. Folk, Reggae, Funkie, Blues… Increíbles. Esta vez tuvieron colaboraciones de The waves, que también estaban en el festival y que desgraciadamente no pudimos ver. Una unión heterogénea que da una música aplastantemente buena. No woman no cry, prodigiosa.

Y no tuvimos tiempo para más… Nos quedamos con las ganas de ver a Maceo Parker, Diana Krall o Chic Corea. Puede que en otras ediciones… Alguien de la organización nos comentó que están planteando separar las actuaciones puramente jazz y derivados de las más alternativas… No estaría mal, pero aún así, el Heineken Jazzaldia sigue marcando la pauta otro año más.

PD.- Gracias Javi y Tonetxo por vuestra compañía!